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  • EFE

Julio Iglesias aseguró que se arrepiente de “haber perdido mucho el tiempo” en su vida, algo que considera uno de sus mayores defectos, junto a otros como su manía por el orden.

Iglesias, que actúa en Rabat dentro del Festival Mawazine, ofreció una rueda de prensa previa a su concierto en la que atribuyó el secreto de su éxito profesional a llevar una vida muy disciplinada. “Tengo muchos defectos. Son los lógicos que tiene el ser humano. Soy una persona a la que le gustan las cosas en orden, lo cual es un defecto, porque se pierde mucho el tiempo”, señaló el cantante.

Asimismo, se mostró escéptico sobre la posibilidad de que él pueda llegar a interpretar las canciones que más suenan en la actualidad: “La música de hoy día tiene muchas cosas formidables, pero la adaptación de la música para artistas como yo, que llevo más de 40 años cantando, no es fácil”. El cantante, que no tardó “ni un segundo” en aceptar la invitación para actuar en Rabat, atribuyó de forma jocosa el secreto de su belleza al “agua, beber siempre mucha agua”.

“A mis 66 años, se acabó el encanto. Tengo una vida muy normal y disciplinada. Si no hubiese tenido disciplina, nunca habría tenido la suerte de poder cantar aquí”, reflexionó.

Iglesias se declaró muy contento por regresar a Marruecos, un país en el que ha actuado “desde hace más de 40 años”, y consideró que volver a los sitios en los que ya ha actuado es lo “más bonito” para un artista.

Para el español, que ha cantado en más de una decena de idiomas, ya es demasiado tarde para hacerlo en árabe, aunque, de todas formas, aseveró que nadie se lo ha propuesto.

La semana que viene, Iglesias comienza una gira de dos meses por Estados Unidos y Canadá y no tiene ninguna intención de dejar los escenarios: “Sé que si dejo de cantar, moriré. Si hay algo en mi vida que no ha disminuido, sino al contrario, es la pasión, las ganas y el placer de cantar”.