•  |
  •  |
  • END

La carta llegó a la escritora nicaragüense-salvadoreña Claribel Alegría en enero de este año, en la cual la Embajada de Chile en El Salvador le anuncia que el Gobierno de la República de Chile ha decidido otorgarle la “Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral en el Grado de Comendador”, misma que le será entregada en el país vecino el 29 de de julio, tras asistir al Primer Encuentro Internacional de Escritores, organizado por la Dirección de Letras de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SEC).

La condecoración se da “a personalidades nacionales y extranjeras de categoría intelectual relevante y que hayan prestado servicios destacados a la cultura y desarrollo del país”. La misiva también expresa que se consideró la extraordinaria obra literaria de la escritora, la cual manifiesta espiritualidad, especialmente hacia los niños y jóvenes vulnerables.

La poeta exiliada desde niña en El Salvador junto a su padre Daniel Alegría, opositor de la dictadura somocista, estará desde el 26 de este mes en la tierra que la vio crecer para reflexionar en la literatura “como generador de pensamiento”, según explicó Mario Noel Rodríguez, Coordinador de Letras de la SEC.

A este encuentro también están invitados los escritores Carolina Escobar Sartí, de Guatemala; Julio Escoto, de Honduras; José María Zonta, de Costa Rica; Carlos Wynter Mello, de Panamá; Julio César Londoño, de Colombia y Pedro De Isla, de México, entre otros.

Encuentro con Gabriela Mistral

Claribel está feliz por la condecoración; al mismo tiempo comparte uno de sus recuerdos de infancia cuando tenía siete años y donde conoció por primera vez a la ganadora del Nobel de Literatura en 1945, quien visitó El Salvador en 1931.

En su agenda la autora de “Sonetos de la muerte”, hizo una lectura poética en el Teatro Nacional de Santa Ana, para ese entonces, Claribel estudiaba en el Colegio José Ingenieros.

Junto a sus compañeros de clases fue a escuchar los versos de aquella mujer “alta, joven, cabello negro, ojos verdes, mirada serena y… pies enormes, como lanchas”. “Yo imaginé que eran grandes de tanto viajar”, agrega.

En “El Pulgarcito de América” Gabriela hizo amistad con prestigiosos poetas y escritores como Salarrué, Claudia Lars y Alberto Guerra Trigueros.

Tras cumplir 21 años, la poeta esteliana se encontró nuevamente con Gabriela en Washington D.C., a quien la Embajada de Chile le ofreció una cena como celebración por haber ganado el Nobel. En la conversación revivieron el viaje a Santa Ana y Gabriela dijo: “Claro que sí me acuerdo, mi muchachita”.

“Después me invitó para que llegara a visitarla a Nueva York pero no pude ir”, comenta la discípula del Nobel español Juan Ramón Jiménez.

El acto de entrega de la Orden será el jueves 29 de julio, a las 12:30 p.m., en el Museo Nacional de Antropología Doctor David J. Guzmán, de El Salvador.

Más información se encuentra disponible en el sitio en línea www.presidencia.gob.sv/cultura/

Otros premios y distinciones:
Finalista del Premio Biblioteca Breve de Seix Barral, por su novela “Cenizas de Izalco” escrita en colaboración con D.J. Flakoll. Barcelona, España (1964).

Premio Casa de Las Américas en 1978 (Cuba).

Chevalier des Arts et des Lettres (Orden de las Artes y las Letras). Gobierno de Francia (2004).

Premio Internacional de Literatura Neustadt en 2006 (Universidad de Oklahoma, Estados Unidos).