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Con un solemne acto de Teatro Mayor, cargado de mensajes históricos de varias generaciones, amenizados por Staccato, Juan Solórzano y las cantantes Katia Cardenal y Norma Elena Gadea, la Universidad Centroamericana (UCA) conmemoró la noche de este jueves su 50 Aniversario de fundación.

Los invitados a la celebración, así como las 18 personalidades que recibieron de manos de la Rectora de la UCA, doctora Mayra Luz Pérez, la Orden 50 Aniversario, fueron sorprendidos cuando aparecieron en el escenario dos ex alumnos de esa Universidad, el ex alcalde de Managua, ingeniero Dionisio Marenco, y el doctor Danilo Aguirre Solís, director fundador de END.

Al Alimón
“Hace 50 años, el bachiller Danilo Aguirre entraba a la UCA en Managua, y 47 años atrás veníamos nosotros acá todavía con el olor a potrero”, dijo Marenco.

El doctor Aguirre expresó: “Aquí tienen ustedes dos robustas muestras de los 50 años de la UCA”, frase que provocó risas y aplausos de los presentes.

“Nos sentimos orgullosos, tanto Nicho como yo, de que nos hayan pedido que tuviéramos esta pequeña comunicación, que une los recuerdos de esos años con la celebración que ahora estamos haciendo de una manera tan solemne, que hasta uno se siente medio abrumado”, añadió el doctor Aguirre.

Nicho también recordó la primera gran huelga que hicieron los universitarios de la UCA, quienes convirtieron en su “cuartel general” una pequeña gasolinera ubicada donde ahora está la Esso en la rotonda de Metrocentro. Se trataba de defender a Casimiro Sotelo, injustamente expulsado, dijo.

Pallais y el rótulo
A pesar de los acontecimientos históricos, Nicho y Aguirre le rindieron un homenaje al padre León Pallais, principal impulsor de la fundación de la UCA.

Para esa época --según dijo Aguirre-- había un gran rótulo que obsesionaba al estudiantado, de la rotonda hacia la Universidad, que decía: “Terrenos donados por la familia Somoza”. “Para mí sólo bastaba con cambiarle una letra (al rótulo) para volver al origen de esas tierras, que fue el despojo de los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, por lo que eran terrenos robados por la familia Somoza.

Para cuando la huelga por la expulsión de Casimiro Sotelo, Aguirre se echó sobre sus hombros a Humberto Belli (quien fue ministro de Educación durante la Administración de Violeta Chamorro), y éste con una brocha cambió del rótulo la palabra “donados” por “robados”, y entonces el rótulo se leía: “Terrenos robados por la familia Somoza”. Eso ocurrió en julio de 1966 cuando estaban proclamando a Somoza en su primera candidatura en León.

A esto habría que agregarle --siguió diciendo Aguirre--, el infarto de René Schick, la huelga en la UNAN, la manta del estadio en octubre de 66, la masacre del 22 de enero de 1967, la matanza de Pancasán, “los que en fin fueron dos años que yo ubico dentro de la UCA como el primer choque de la universidad que León Pallais fundó…”

Finalmente, Aguirre dijo que el grupo musical Staccato que interpretaba en forma instrumental el tango “El día que me quieras”, mejor hubiera tocado “Volver”. Con esto Aguirre cerró la intervención que tuvo con Nicho, y presentó la voz maravillosa de Katia Cardenal, quien cantó el tema “Casa abierta”, una composición de su hermano, el ya fallecido Salvador Cardenal.

Anécdotas de otras generaciones
Otros detalles generacionales hicieron públicas en el acto María Lily Delgado, corresponsal en Nicaragua de Univisión, y Martha Zamora, quien egresó de la UCA en Filosofía y Letras en 1973, el mismo año en que María Lily estaba naciendo.

La corresponsal dijo que ingresó a la UCA en 1992 cuando el país vivía una difícil transición política, y “yo sentía que mi clase de 125 personas era como el reflejo de ese país que estaba convulsionado, un país enfrentado y polarizado, pero lo bueno es que la UCA fue ese punto de encuentro donde aprendimos a respetarnos, a tolerar, a debatir las ideas con alturas y eso nos dieron los profesores desde el recto de la época”.

Palabras de la rectora
La doctora Mayra Luz Pérez, Rectora de la UCA, a quien Martha Zamora calificó como la “Minerva nicaragüense”, al hablar en el acto impartió una cátedra en el Aula Magna “César Jerez”, donde señaló que “a diferencia del pasado, el futuro es el reino de la voluntad, de la expresión de un sueño…”

Dijo que la conmemoración del 50 Aniversario de la UCA “es una especial ocasión para celebrar lo que ha sido y lo que ha dado, pero sobre todo, lo que aún está pendiente de vivir y de hacer”.

“Conmemorar no es solamente hacer memoria y recordar, revivir el pasado de una forma estática, conmemorar es cuando se tiene en el horizonte la construcción de otros mundos posibles, sin muchas certezas, pero con la perspectiva del mundo como posibilidad significa hacer nuevas lecturas…”

“El día de hoy la UCA ha alcanzado una mayoría de edad como parte de un proceso de maduración institucional que más allá de la autoridad de la tradición y de los límites de la razón la impulsan en la misión de contribuir con la armonía social, ayudando a las personas a encontrar su propia maduración y adultez individual…”, dijo.

En cinco décadas, por esa universidad han salido más de 17 mil profesionales a nivel de pregrado, 13 mil en nivel de posgrado y de formación continua, desde el inicio en 1977 del primer programa de maestría.

Otras reacciones

El escritor Sergio Ramírez, en declaraciones a los periodistas, valoró el papel de la UCA como el de una institución que transmite conocimiento y forma profesionales de primera línea, con un sentido de servir a la sociedad nicaragüense, y mantener la excelencia académica es una lucha constante de los profesores, de las autoridades universitarias.

El vicepresidente Jaime Morales Carazo dijo a END que de los 27 directivos fundadores de la UCA, 21 han fallecido, y solamente están vivos seis, lo cual representa un 2.2%. Esos fundadores que están con vida son: Alberto Chamorro Benard, Felipe Mántica, Eduardo Chamorro Coronel, Arístides Somarriba, José Joaquín Quadra y el vicemandatario.

Recibieron la medalla del 50 aniversario Ketxu Amezua, Juan Bautista Arrien, Emilio Baltodano, Fernando Cardenal, Ernesto Castillo, Alberto Chamorro Benard, Eduardo Chamorro Coronel, José Joaquín Quadra, el padre Julio López de la Fuente, Jaime Morales Carazo, Carmelo Palma, el padre Miguel Ángel Ruiz, Rodolfo Sandino Argüello, Humberto Solís Barker, María Dolores Torres, el padre Eduardo Valdés, y en forma póstuma, quien fuera el sacerdote jesuita Bill Callahan.

El Himno a la UCA
El acto lo cerraron el grupo Staccato, Juan Solórzano, Norma Helena Gadea y Katia Cardenal, quienes interpretaron el Himno de la UCA, compuesto por el cantautor Carlos Mejía Godoy, quien no pudo estar en la ceremonia debido a que se encuentra fuera del país. El acto también estuvo cargado de la tecnología digital, porque en las afueras del Aula Magna fueron colocados dos toldos, y dentro de ellos un plasma que reproducía en vivo la actividad que se desarrollaba dentro del auditorio. La dirección del acto estuvo a cargo de Salomón Alarcón.