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El climaterio es la fase en el proceso de envejecimiento durante el cual la mujer pasa de la etapa reproductiva a la no reproductiva, y es el período durante el cual tiene lugar la menopausia.

Como mencioné, el climaterio se relaciona con la edad de la mujer, es un período que induce cambios en todo el organismo por la disminución fisiológica del estradiol circulante que aparece de 2 a 8 años antes de que se establezca formalmente el climaterio. Este síndrome depende del grado y del tiempo de la hipofunción ovárica. Inicia con sintomatología neurovegetativa a la que siguen cambios metabólicos en los órganos estrógeno receptores (aparato urogenital, piel, metabolismo de los lípidos, estructura ósea, etc.). Estos cambios afectan emocionalmente a la mujer y en consecuencia a su familia.

En conjunto, la sintomatología psicoorgánica del climaterio se muestra en:

La forma como la mujer interpreta la pérdida de reproductividad. Para muchas mujeres es muy difícil aceptar esta pérdida y le puede generar serios trastornos emocionales.

La redefinición de los papeles conyugales y familiares. El “Síndrome del nido vacío”, es el momento que los hijos se marchan de casa.

El ataque a la feminidad (aparecen las arrugas, las canas, cierto grado de flacidez muscular, alteraciones sexuales) y ciertos cambios del status que impactan a la mujer y repercuten en la dinámica de la vida de pareja, el bienestar familiar y la productividad social.

En estos cambios que se van dando en el climaterio, aparece la menopausia, que la OMS (Organización Mundial de la Salud) la define como la supresión definitiva de la menstruación, que ocurre debido a la pérdida de actividad folicular del ovario. Se diagnostica una vez que han transcurrido 12 meses consecutivos de amenorrea (ausencia de la menstruación) para la cual no existe ninguna otra causa obvia, patológica o fisiológica.

El reloj biológico no perdona, aunque el desarrollo de la cosmetología sea impresionante y nos haga vernos por fuera rejuvenecidos, por dentro el paso del tiempo va deteriorando nuestros órganos, así llega la menopausia y con ella uno de los síntomas más frecuentes, la alteración del sueño, que se vuelve cada vez más liviano hasta llegar al insomnio. Para ser más preciso, en ese momento de la vida, casi seis de cada diez mujeres lo padecen y tienen un menor rendimiento en las actividades diurnas y un humor aún mucho peor.

A la hora de dormir, en el climaterio siguen los cambios que empiezan a los 40 y no hay mucha diferencia con lo que los hombres comienzan a experimentar también con su sueño. Pero en las mujeres se dan situaciones especiales, porque ellas sufren cambios hormonales. La calidad y la cantidad de sueño entre los 45 y los 65 se deteriora paulatinamente, como consecuencia las mujeres insomnes recurren cada vez más a medicamentos ya sea con receta o automedicándose, para poder dormir.

En este período de la vida además de la disminución normal de los niveles hormonales (estrógeno y progesterona) que no sólo retarda la llegada del sueño sino que también lo fragmenta, está también la mayor vulnerabilidad de la mujer a padecer de insomnio, también su estructura de personalidad que es más rumiante para resolver conflictos, los sofoques o vampadas de calor que sufre en este período también retrasa la conciliación del sueño.

Las personas vulnerables a trastornos del sueño en esta etapa de la vida sean hombres o mujeres, si no se automedican visitan a los médicos quienes les indican psicofármacos sin haber estudiado la causa del insomnio, medican sólo el síntoma y las personas siguen administrándose los fármacos por años.

Pero mucha atención, muchas veces el insomnio que está presentando la mujer puede deberse a un cuadro depresivo asociado.

Durante este período siete de cada diez mujeres dicen sentirse tristes, con llanto fácil o con poco entusiasmo para hacer las actividades cotidianas, manifiestan pérdida de la autoestima, tienen pensamientos pesimistas, suelen preocuparse por cosas sin importancia, tienen trastornos de la alimentación, se sienten desprotegidas y desamparadas, y manifiestan muchos cambios de carácter.

A los médicos en este país no les gusta referir a sus pacientes donde otro médico y prefieren medicarlos ellos mismos, pero para curar una depresión no basta con dar fármacos, es necesario un buen abordaje del paciente, tratar de descubrir todos los factores que puedan estar incidiendo en su cuadro depresivo, hacer psicoterapia y elegir el antidepresivo que mejor convenga a la paciente.

Además del insomnio, los despertares nocturnos por una necesidad excesiva de orinar, ronquidos y patadas del cónyuge, dolores, sofocos, pesadillas y ronquidos propios, también influyen en los trastornos del sueño.

Como ya hemos visto en el climaterio, los ovarios dejan de producir estrógenos y esto altera la temperatura del cuerpo, el sueño y la vigilia. Para dormir, el cuerpo necesita perder 1.5 grados centígrados y mantener la nueva temperatura. “Cualquier alteración de ese mecanismo de regulación térmica hará que el sueño sea más liviano y difícil de lograr”.

Se ha observado que la terapia de reemplazo hormonal tiene una baja efectividad en la normalización del descanso nocturno, parece más bien que ésta actúa sobre los calores y, en los casos en que éstos sean la causa del insomnio, la respuesta es 100% favorable.

En la paciente climatérica, las alteraciones psicológicas no sólo se refieren a la depresión, también hay trastornos cognitivos, emocionales y conductuales, especialmente encontramos además de la depresión, ansiedad, somatizaciones, problemas de alimentación, problemas muy serios relacionados con la vida sexual, abuso de sustancias y de medicamentos, a veces mucho estrés, confusión de su identidad y una necesidad imperiosa de establecer un sentimiento de control personal para enfrentar la vida.

El climaterio no debe verse sólo como un período que genera problemas, es un período que puede propiciar oportunidad de desarrollo y actividad sexual libre de las presiones de quedar embarazada, de tomar anticonceptivos, es también un período que puede generar oportunidades y cambios en la vida que pueden promover el consolidamiento de un estado de crecimiento y autonomía.

Si usted está en un período menopáusico y está sufriendo muchos trastornos para dormir, piense en lo que he expuesto en este artículo, básicamente se trata de buscar exactamente la causa del trastorno del sueño y si sospecha que es por un problema psicológico, visite al especialista para que le ayude a resolver su problema.

Estimado lector si desea opinar sobre el artículo o quiere que se trate un tema específico por favor escriba a articulospsiquiatria@hotmail.com. La Clínica San Francisco ofrece los días jueves consultas a precios reducidos para las personas de escasos recursos.


Dr. Javier Martínez Dearreaza.
Università degli Studi di Pavia-Italia.
Clínica San Francisco.
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