• |
  • |
  • END

Alexa, una jovencita de 16 años es hija única y vive con sus padres, viene presentando desde hace tres años serios problema con su conducta alimentaria. Tiene episodios recurrentes en los cuales ingiere grandes cantidades de alimentos. Durante estos episodios, le gusta comer en exceso chocolate, helados, pasteles y dulces, muchas veces llega a comerse un kilo de helado (un poco más de dos libras) o un pastel entero, estos alimentos son muy ricos en carbohidratos.

A menudo come en secreto, de preferencia por la noche, cuando nadie la ve. Esta conducta le ha provocado variaciones en su peso.

En relación con su estatura ella debería pesar unos 65 kilos, pero ha tenido períodos en los cuales ha llegado a pesar 85 y en la actualidad pesa 78 kilos (187 libras).

Durante los grandes atracones de comida que se da, dice que experimenta una sensación de no poder parar de comer, por lo que hasta que se encuentra mal deja de comer.

Para evitar engordar por el exceso de alimentación se provoca vómito metiéndose el dedo en la boca hasta que devuelve lo que ha comido.

Ha repetido tantas veces esta operación que el dorso de su mano presenta callosidad producida por el roce continuo de los incisivos superiores al provocarse el vómito.

Alexa está muy preocupada por el efecto que esta conducta pueda tener sobre su peso, y tiene miedo de engordar, por lo que ha recurrido a tomar laxantes y medicamentos para que le quiten el hambre.

Desde los 13 años, fecha en que le comenzó su problema, sólo ha tenido un período de seis semanas en el que no ha ganado peso ni ha comido en exceso ni ha vomitado.

Desde hace un año, Alexa se reúne los fines de semana con sus amigas y bebe cerveza y ron. Suele salir frecuentemente con amigas, rara vez con amigos porque dice sentirse avergonzada de su apariencia física.

Hace dos meses se le hospitalizó para tratar de controlar sus atracones de comida. Durante este período, se deprimió mucho y se corto las venas.

Debido a las fluctuaciones de peso que tiene a consecuencia de su exceso de alimentación, muestra una preocupación crónica por el régimen y control de peso. Sus comilonas han sido frecuentes, incluso varias veces al día, por lo que es adecuado dar un diagnostico de bulimia nerviosa.

En la historia hay ejemplos de personas que han sido importantes y han padecido de bulimia, baste citar a los duques de Windsor, Wallis Simpson, la plebeya americana y divorciada que conquisto el corazón del príncipe Eduardo de Inglaterra en 1932, también padecía de bulimia.

Cuando era adolescente se atiborraba de dulces y después vomitaba, y su lema preferido, siendo ya duquesa, fue “Nunca se es demasiado delgada ni demasiado rica”.

El vocablo bulimia proviene del griego, que significa bus ( buey) y limos (hambre) significando, por lo tanto, hambre desmesurada. Se dice que una persona padece de bulimia cuando tiene una necesidad imperiosa e irrefrenable de ingerir grandes cantidades de comida, generalmente de elevado contenido calórico.

Como consecuencia la persona se ve invadida por fuertes sentimientos de auto-repulsa y culpa, y tiene la necesidad de mitigar los efectos de su orgía, autoinduciéndose al vómito o recurriendo a laxantes y diuréticos para perder lo que ha ingerido o recurriendo a píldoras para suprimir el apetito.

En estas personas existe una gran preocupación por mantener el peso que ellas consideran ideal tomando la forma de una idea sobrevalorada.

Las personas están convencidas de que estar gorda es horrible y peligroso, y con ello, su deseo de tener un cuerpo delgado va más allá de lo que es aconsejable en términos de salud.

Las personas que padecen de bulimia, frecuentemente también sufren de ansiedad, depresión e irritabilidad, así como de ideas suicidas, sobretodo esta idea se puede agudizar durante los períodos de gran ingesta de alimentos.

Muchos de estos síntomas tienden a desaparecer en la medida que la conducta de comer se normaliza.

Debido a los continuos desajustes de la alimentación estas personas sufren complicaciones físicas, tales como trastornos en la concentración del potasio, alteraciones de la glándula parótida, infecciones urinarias, trastornos cardíacos, crisis epilépticas, y a largo plazo daño renal e irregularidades menstruales.

Por lo general, es un trastorno difícil de detectar porque la persona trata de ocultarlo, lo sufren más las mujeres que los hombres en una proporción del 95%, y la edad de aparición oscila entre los 18 y los 25 años. Es un padecimiento que debe ser tratado de forma urgente y adecuadamente.

Las alteraciones de la Imagen Corporal (IC) son aspectos centrales en la psicopatología de los Trastornos Alimentarios (TA). La Bulimia es un trastorno Alimentario.

Son estas alteraciones lo que esencialmente distingue a los TA de otras condiciones en las que también se dan alteraciones de la ingesta y oscilaciones en el peso.

Las personas con TA y aquellas que están muy preocupadas con su figura, tienen problemas en cómo representan, evalúan sienten y viven su cuerpo.

El cuerpo se ha convertido en el valor más importante que tienen como personas. Están atrapadas por un excesivo apego emocional a un propósito, a una idea, o lo que en términos psicopatológicos se denomina idea sobrevalorada. En concreto, una idea sobrevalorada de adelgazar.

Complicaciones

La bulimia puede ser peligrosa y puede llevar a que se presenten complicaciones médicas graves con el tiempo. Por ejemplo, el vómito frecuente deja ácido estomacal en el esófago (el tubo que va de la boca al estómago), lo cual puede causar daños permanentes en esta área.

Las posibles complicaciones abarcan:
* Estreñimiento
* Deshidratación
* Caries dentales
* Anomalías electrolíticas
* Hemorroides
* Inflamación de la garganta
* Pancreatitis
* Laceraciones del esófago a causa del vómito excesivo

Signos y exámenes
Un examen de los dientes puede mostrar caries dental o infecciones de las encías (como gingivitis). El esmalte de los dientes puede estar erosionado o picado por la excesiva exposición a los ácidos del vómito.

Un examen físico también puede revelar:

* Vasos sanguíneos rotos en los ojos (por el esfuerzo al vomitar)
* Boca seca
* Apariencia similar a una bolsa en las comisuras de la boca debido a las glándulas salivales inflamadas
* Salpullidos y granos
* Pequeñas cortaduras y callosidades a través de las puntas de las articulaciones de los dedos debido al vómito autoinducido
Un examen de sangre puede revelar un desequilibrio electrolítico (como hipocalcemia) o deshidratación.

Tratamiento

Las personas bulímicas rara vez necesitan ser hospitalizadas, excepto bajo las siguientes circunstancias.

* Ciclos de comer en exceso y purgarse que han llevado a la anorexia
* Hay necesidad de fármacos para abstenerse de las purgas
* Se presenta depresión mayor. Con mucha frecuencia se realiza un método por pasos para los pacientes con bulimia. Este método de tratamiento sigue etapas específicas, dependiendo de la gravedad de la bulimia y la respuesta de la persona a los tratamientos:
* Los grupos de apoyo pueden servir para pacientes con afecciones leves que no tengan ningún problema de salud.
* La terapia cognitiva-conductual (TCC) y la terapia nutricional son los primeros tratamientos preferidos para la bulimia que no responde a los grupos de apoyo.
* Los fármacos usados para bulimia son particularmente los antidepresivos
* Los pacientes pueden abandonar los programas si tienen expectativas poco realistas de "curarse" con la terapia solamente. Antes empezar un programa se debe aclarar lo siguiente:
* Es probable que se ensayen muchas terapias hasta que el paciente tenga éxito en la superación de este difícil trastorno.
* Es común que la bulimia reaparezca (recaída), y esto no es causa para desesperarse.
* El proceso es doloroso y requiere del esfuerzo del paciente y de su familia.

Expectativas

La bulimia es una enfermedad crónica y muchas personas afectadas continúan presentando síntomas a pesar del tratamiento. Las personas con menos complicaciones médicas de bulimia que tienen voluntad y son capaces de involucrarse en una terapia tienden a tener una mejor posibilidad de recuperación.

Estimado lector si desea opinar sobre el artículo, o si desea que se aborde un tema específico por favor escriba a articulospsiquiatria@hotmail.com

La clínica San Francisco ofrece los días jueves consulta a precios reducidos para personas de escasos recursos.


Dr. Javier Martínez Dearreaza.
Universitá degli Studi di Pavia-Italia.
Clínica San Francisco, de donde fue Camas Luna de Montoya 90 varas arriba. Te. 2222-24 94 Cel. 8877-1894.