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En menos de diez minutos deben proyectar su talento y poner en evidencia el esfuerzo de todo un año de aprendizaje y entrenamiento constante en las artes danzarias. Para muchos de los que participan en este evento es un honor pisar por primera vez el escenario de la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, pues en sus mentes nunca pasó la sola idea de ser parte del show. Sin embargo, la gala anual de La Academia Nicaragüense de la Danza se convierte en una oportunidad para esos centenares de alumnos que asisten regularmente a los cursos que ofrece esa casa cultural.

La mayoría no son bailarines profesionales, aunque la cantidad de años los certifique como tal, pero sí son aficionados al ritmo por lo que apartan un tiempo de su agenda para formarse.

El premio a todo ese esfuerzo son los 10 minutos de fama que los hace realizarse como tal. Luego todo vuelve a la normalidad y sólo queda el momento impreso en una foto que les recuerda esa grata experiencia que a muchos llena de orgullo.

Es así como La Academia Nicaragüense de la Danza celebra un año más de existencia, presentando la gala anual “A bailar se ha dicho” donde los alumnos de la academia son las estrellas.

Danzas folclóricas, modernas, árabes y de variedades son interpretadas por los niños, adolescentes y jóvenes que forman parte de esta Academia, incluyendo en este espectáculo a los adultos que practican ritmos latinos y aeróbicos.

En este espectáculo no importa la edad, tamaño, condiciones físicas, si es gordo o flaco, todos aplican con igual número de oportunidades, pues la idea es que los alumnos se luzcan.

“Colmamos el escenario del Teatro de expresiones artísticas que nuestros profesores han plasmado en los diferentes grupos de clase, haciéndolas coreografías, color, danza y arte”, expresó el profesor Manuel Sánchez, Director General de la Academia Nicaragüense de la Danza.

Para ello los profesores aportan tiempo extra de su agenda y un par de meses previo a la gala se dedican a entrenar arduamente hasta pulir el producto final que presentarán a familiares y amigos que deseen conocer el trabajo y esfuerzo que realiza esta institución de la danza.

Pero todo ese esfuerzo de los docentes no será en vano. Como premio, dentro del programa del espectáculo recibirán “Distinción de Honor” los profesores Juan Carlos García, Adda Ortiz, Vidal López y Manuel Sánchez por su docencia ininterrumpida durante muchos años en este centro, por su entusiasmo y dedicación a la enseñanza de este importante arte.

Gracias a ese aporte de sus docentes La Academia Nicaragüense de la Danza se ha convertido en el centro de formación artística más importante de nuestro país, convocando a una gran cantidad de alumnos anualmente.

“Posesionarnos como marca creíble en el mundo de la enseñanza de la danza y ser reconocidos por el Instituto Nicaragüense de Cultura ha sido un logro, sin embargo, el más grande resultado es contar con el más importante claustro de profesores considerados en la actualidad como los mejores de nuestro país por contribuir formando, graduando y titulando profesionalmente a profesores de danza moderna, instructores de danza folclórica y a centenares de niños y jóvenes que como formación en su vida se han inclinado por el arte de hacer danza”, exteriorizó el Licenciado Iván Alí Escobar, Presidente de la Asociación de Artistas de la Danza, organización que tutela esta Academia.

¡A bailar se ha dicho!

El primer espectáculo se presentó ayer y hoy clausura, en el Teatro Nacional Rubén Darío a partir de las siete de la noche.

El costo de admisión es de 100 córdobas en Segundo y Tercer Balcón, 180 Platea y 200 Primer Balcón.