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Neurólogo psiquiatra

El dolor ha formado parte de la experiencia humana. Desde que comenzó la existencia del hombre sobre la tierra, siempre se ha tratado de explicar las causas y los mecanismos que lo producían. A pesar de que ha jugado un papel importante en la existencia humana, las actitudes y las respuestas se han visto influenciadas por creencias mágicas, filosóficas, teológicas o prácticas.

En muchas culturas el dolor tiene muchos significados, y se asocia a un sinfín de sentimientos; en nuestra cultura viene percibido de varias maneras: como una amenaza a la integridad biológica de la persona, que revela una enfermedad, y por consiguiente, necesita buscar cura, o como algo que provoca sufrimiento que ocasiona la ruptura de relaciones interpersonales, laborales, y además, tiene un gran impacto económico en la sociedad.

A pesar de los grandes avances tecnológicos y científicos, los conocimientos y las tecnologías adquiridas siguen sin utilizarse y aprovecharse completamente, principalmente en el campo de la medicina.

La educación médica actual considera el tratamiento del dolor como algo trivial, se le da mayor importancia a tratar la enfermedad, el dolor varía en intensidad de persona a persona aun con el mismo malestar.

En busca del tratamiento

El dolor neuropático es un fenómeno interesante e inicialmente misterioso, pero una vez que se comprende sin fisiopatologías nos permite ofrecer a los pacientes mejores alternativas de tratamiento.

Este tipo de dolor se presenta cuando hay daño tisular del nervio central o periférico, puede variar desde benigno y poco molesto hasta extremadamente severo e incapacitante.

Se prolonga de manera anómala desde minutos hasta días, los receptores nerviosos del dolor (nociceptores) están hipersensibilizados, es decir, responden a estímulos de baja intensidad ante los cuales no se produce habitualmente dolor.

El dolor neuropático es un prototipo crónico. Es mucho menos frecuente que los dolores de origen somático, se calcula que de los pacientes que llegan a consulta médica por dolor, un 25% de ellos sufre el de este tipo y también puede afectar a niños. Algunos ejemplos muy conocidos son las neuralgias posherpética, neuropatía diabética, dolor en miembro fantasma, neuralgia del trigémino que incluye cualquiera de sus tres ramas (oftálmica, maxilar superior, maxilar inferior) el síndrome Sunct (dolor de cabeza unilateral de corta duración, conjuntivas enrojecidas y lagrimeo) dolor neuropático de origen odontológico que es la pieza dental fantasma dolorosa, etc.

Es característica del dolor neuropático una sensación anormal desagradable que habitualmente no se tiene. Se percibe como ardor o quemadura; puede ser provocada por un estímulo o aparecer espontáneamente, eso se llama disestesia. Otra característica es un aumento de cualquier estímulo doloroso, este puede ser mecánico, por ejemplo al pellizcar levemente al paciente o térmico al pasar algo frío o caliente.

Otro síntoma es la alodinia, que es un dolor producido por un estímulo no doloroso por ejemplo, rozar con un algodón una zona donde el paciente se queja, responderá con un dolor intenso que normalmente no sucede.

Malestares crónicos

El dolor crónico es uno de los problemas médicos más comunes en la sociedad actual, los estudios recientes han permitido reconocer los mecanismos que lo producen, éstos están favoreciendo el uso de medicamentos más eficaces para combatirlo.

Si usted sufre de un dolor crónico producido por alguna de las enfermedades que le he mencionado, debe saber que hay dos formas de tratarlo: los procedimientos que llamamos no invasivos (farmacológicos y no farmacológicos) y los invasivos. Los procedimientos no invasivos con fármacos son los más utilizados con excelentes resultados en el dolor neuropático, tal es el caso del Yopiramato que en el comercio se conoce como Topomax, este es un medicamento anticonvulsivante pero que da excelentes resultados en este tipo de dolor y en otras patologías.

Los procedimientos invasivos han aumentado considerablemente y éstos interrumpen de manera permanente la actividad del Sistema Nervioso.

Los bloqueos impiden temporalmente la actividad del Sistema Nervioso, se logra por inyección de fármacos de acción prolongada con el agregado de otros medicamentos coadyuvantes, también se puede insertar catéteres y otros dispositivos implantables o semi-inplantables.

Siempre debe procurarse hasta donde sea posible, usar procedimientos no invasivos y usarse técnicas psicológicas, intente buscar distracción.


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Dr. Javier Martínez Dearreaza.

Universitá degli Studi di Pavia –Italia.

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