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Los norteños vibraron la noche del sábado en el estadio de fútbol “Independencia” de Estelí, con el concierto que ofreció el “Príncipe de la salsa”, Luis Enrique Mejía López, el cual hizo estremecer corazones con sus interpretaciones musicales.

La ola de frío que afecta la región segoviana no fue obstáculo para que miles de personas llegadas de todo el Norte del país, así como de Managua, Occidente y hasta de Jinotepe, se congregaran en el estadio, y que al unísono cantaron y bailaron con Luis Enrique.

La “Cuneta Son Machin”, hizo su respectiva presentación con la nota alegre, haciendo una especie de antesala a la presentación del intérprete de ‘Así es la vida’.

El Príncipe sigue brillando

“El Príncipe de la salsa” una vez más demostró que brilla en cualquier parte, que rompe esquemas, y que también es profeta en su tierra.

Como bien lo señaló quien le presentó, es originario de tierras norteñas y más específicamente de la ciudad de Somoto, y desde donde decenas de familias enteras viajaron a Estelí a oír cantar y darle su eterno apoyo a Luis Enrique, miembro de una generación de músicos y cantautores natos, que con su arte creador han dado gloria a Nicaragua, y sus nombres y seudónimos han recorrido gran parte del mundo.

A las nueve de la noche hizo su entrada a la tarima principal la Cuneta Son Machin con quienes también los estelianos disfrutaron una variedad de temas. Y cuando “El Príncipe de la salsa” hizo su entrada triunfal, causó tremendo bullicio y las cámaras que portaban los concurrentes no pararon de tirar sus flashes, para llevarse un recuerdo de la presentación de este artista de fama internacional.

Instantes palpitantes se dieron a eso de las doce de la noche cuando Luis Enrique confesó sentir frío, pues “no sabía que Estelí estaba tan fresco”, y fue cuando una dama desde el ‘mar’ de fans que estuvo presente le lanzó una bufanda y el salsero en un gesto de conexión con su público, la tomó y la colocó en alrededor de su cuello.

“Tiene un olor divino, da gusto ponérmela”, dijo el exitoso artista nicaragüense que en semanas recientes conquistó éxitos internacionales.

No menos vibrante fue el momento en que alguien le dio una bandera azul y blanca, luego de alzarla por los aires. Se refirió al Río San Juan de Nicaragua, el que dijo que es “más nica que el pinol, el gallopinto y el nacatamal”. Posteriormente, en un gesto de exaltación y patriotismo colocó la bandera azul y blanca, símbolo de la “nicaraguanidad,” en el pedestal del micrófono principal.

Esos instantes subliminales se fusionaron aún más cuando Luis Enrique entonó el tema ‘Nicaragua, Nicaragüita’, de Carlos Mejía Godoy, el que también todos los presentes corearon.

Luego en un lenguaje metafórico, Luis Enrique se refirió de forma implícita al tema del Río Coco, ratificando que es tan nuestra como el pedazo de cielo azul que nos cobija.

Vale mencionar que para este concierto, fue precisa la presencia de 140 efectivos policiales de línea (profesionales), 25 policías voluntarios y aproximadamente 40 bomberos, para resguardar el orden y atender cualquier emergencia, la mayoría de ellas por accidentes debido a ligeras caídas, lo que empañó esta regia presentación.