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El cineasta Luis García Berlanga recibió ayer un último adiós por sus compañeros, familiares y amigos, así como de ciudadanos anónimos que se han acercado a la capilla ardiente del director a rendirle homenaje.

A pesar de la lluvia, algunos esperaban en la sede de la Academia de Cine antes de que ésta abriera sus puertas a las diez de la mañana.

El féretro del guionista valenciano ha permanecido ahí, junto a una gran corona de rosas blancas, mientras en la sala se proyectan imágenes de sus películas.

Dos libros de firmas han recogido los comentarios de sus admiradores. “Luis, haz una película en el cielo y mandánosla”, rezaba uno de ellos, aunque el que más se ha repetido sin duda es el de ‘Gracias maestro’.

“Me ha hecho muy feliz con sus películas”, aseguró Josefa Sanchís, una de las espectadoras más madrugadoras que de forma anónima ha querido despedir al cineasta.

Compañeros y amigos

El primogénito del director de ‘El verdugo’, ha sido el encargado de recibir a las personalidades y compañeros del mundo del cine, entre los que se encontraba Pedro Almodóvar.

“Si hubiera hecho cine en otra lengua, el mundo entero se rendiría hoy (ayer) ante su féretro”, ha manifestado el director, quien ha dicho quedarse “huérfano” como cineasta ante esta pérdida.

Asimismo, el director Gonzalo Suárez ha resaltado la “generosidad” de Berlanga, un hombre que “ha conseguido pasar por la vida sin sentirse sometido” y al que la hija de Fernando Fernán Gómez, Elena Fernán Gómez, ha definido como “el grande con ‘G’ mayúscula”.

“Manejaba a los secundarios como un domador en la pista del circo”, ha asegurado el también director Manuel Gutiérrez Aragón.

“Berlanga no es un hombre es un adjetivo que viene a ilustrar el cine”, ha afirmado Pedro Ruiz, que ha llegó junto a la actriz Natalia Figueroa.

Por su parte, el director de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), José Luis Borau, ha destacado el “espejo” que Berlanga ofreció para retratar la sociedad española. “No somos mejores ni peores que antes, pero nos conocemos mejor gracias a sus películas”, añadió.

Entre las actrices que trabajaron con el maestro, se encontraban Luisa Martín y Concha Velasco. Martín ha recordado anécdotas de rodaje cuando estaba embarazada de seis meses y Berlanga le pedía que “no pusiera excusas” para trabajar, mientras que Velasco, que participó en su última película, ha lamentado que “España haya perdido al director más importante que ha tenido”.

Triste despedida

En nombre de la familia Berlanga, su hijo José Luis, agradeció todas las muestras de cariño recibidas, antes de que la capilla ardiente se cerrara al público.

“Ha llegado el triste momento, que nunca hubiéramos deseado”, ha finalizado su intervención. Entonces, el público que abarrotaba el patio de butacas de la sala se puso de pie y despidió al director con un emotivo aplauso.

Posteriormente, la viuda de Berlanga abandonó la sala junto a la alcaldesa de la ciudad natal de su marido. Rita Barberá, quien ha parodiado las palabras de Pepe Isbert en ‘Bienvenido Mister Marshall’: “Yo le diría ahora: Luis, como alcaldesa tuya que soy, vengo a darte las gracias y nunca a decirte adiós, siempre hasta siempre”.

Una decena de coronas de flores fueron ubicadas en la antesala de la capilla ardiente, entre las que se encontraba las de la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia, una del Ministerio de Cultura y de la Fundación Príncipe de Asturias.

Los restos mortales de Luis García Berlanga fueron trasladados al cementerio de Pozuelo de Alarcón (Madrid) donde fue sepultado.