•  |
  •  |
  • EEUU / EFE

Las doce candidaturas presentadas por Colombia, México, Perú y España que optaban al reconocimiento de Patrimonio Inmaterial, consiguieron ayer en Nairobi su inclusión en la lista de la Unesco.

El Comité Intergubernamental de esta agencia de la ONU decidió sumar las doce tradiciones hispanas, junto a otras 34 manifestaciones de 24 estados parte, a su prestigiosa lista.

El director de Patrimonio de Colombia, Juan Luis Isaza destacó que “es una satisfacción para el pueblo colombiano” que el sistema normativo de los wayuu y las músicas de marimba y los cantos tradicionales del Pacífico Sur pasen a formar parte de la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

“Recibimos esta distinción muy honrados pero con la mayor humildad”, agregaron miembros de la delegación colombiana.

El siguiente país latinoamericano en conocer su suerte fue México, que logró la inclusión en la nómina de la Unesco por su cocina tradicional, los parachicos de la fiesta de enero de Chiapa de Corzo y el canto de la pirekua.

El responsable de la delegación de México, Francisco López Morales, consideró que la inclusión de las candidaturas del país norteamericano “da visibilidad enorme a lo que a veces está en peligro de desvanecerse”.

“Nos congratulamos de que estas tres tradiciones hayan pasado a formar parte del patrimonio del mundo”, añadió López.

También las danzas peruanas de la tijera y la huaconada obtuvieron el reconocimiento de la Unesco; manifestaciones culturales que, según José Carlos Vilcapoma, Viceministro de Interculturalidad de Perú, se representan sólo en el país andino y necesitan de este impulso para seguir desarrollándose.

España fue la última de las representantes hispanas en saber si sus candidaturas únicas (el flamenco, “los castells” catalanes y el canto de la Sibila de Mallorca) y las compartidas con otros países (la dieta mediterránea y la cetrería) se añadían a la lista de la Unesco.

Tras conocer el reconocimiento, la directora general de Bellas Artes de España, Ángeles Albert señaló que se trata de “una situación histórica, difícilmente repetible”.

Entre las otras 34 nuevas adiciones a la lista de la Unesco decidida ayer, se cuentan la ópera de Pekín, la cocina francesa, el festival turco de lucha en aceite del Kirkpinar, la danza india chhau y la elaboración del pan con especias de Croacia, entre otros.

La candidatura croata del Sinjska Alka, el torneo de caballería de Sinj, necesitó una discusión más exhaustiva, aunque fue finalmente incluida.

El simbolismo y técnica de esculpido en piedra de las Khachkars, candidata armenia, fue la única que no consiguió la inclusión en el pleno y se discutirá en la sesión de hoy.

A pesar de que la reunión del comité se celebra por primera vez en un país del África subsahariana, en Kenia, las grandes ausentes fueron las candidaturas africanas, algo que la directora general de la Unesco, Irina Bokova achacó a la falta de “capacidad administrativa para presentarlas”.

Para revertir esta tendencia, varios países miembros de la Unesco, entre ellos España, han mostrado su predisposición para ayudar a los países africanos, bien por medio de fondos o formando a técnicos.

En la sesión del comité, la imprenta con caracteres móviles de madera, la técnica de compartimentos estancos de los juncos, el Meshrep, por parte de China, y el canto Ojkanje croata se incluyeron en la lista de Patrimonio Inmaterial que requiere medidas urgentes de protección.

La Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial se creó en 2003 y cuenta con 132 estados miembros.