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A Gloria Palacios la conocimos tímida pero con convicciones firmes. Atrapada en las redes de la literatura desde hace algunos años, esta comunicadora social ya tiene en sus manos lo que considera el sueño que persiguió durante algún tiempo: su primer libro. Escribiendo, recopilando y corrigiendo, finalmente impreso, “La mujer habitante” es su primera obra que recoge minicuentos y prosemas.

Originaria de Masaya, Gloria comenta que su inclinación por la literatura se formó integrándose a distintas actividades y agrupaciones juveniles literarias. “Cuando estaba en cuarto año de Secundaria recibí una invitación del Banco Central, con el escritor Edgar Escobar Barba, que nos llevó a una presentación cultural, al final él nos comentó que tenía un grupo literario y las personas que les gustara escribir podían participar. A mí siempre me gustó escribir, desde pequeña redactaba ideas de lo que veía, pero la verdad no me lo tomaba tan en serio, después de saber sobre ese grupo, me llamó la atención. Podría decir que fue el comienzo de todo. Me reunía con escritores de Masaya, fui la más joven. Participaba en encuentros y talleres de escritura. Así conocí a más jóvenes que tenían el sueño de escribir y publicar”.

Cuenta que “quería publicar hasta que estuviera segura de lo que estaba escribiendo, que escritores de experiencia me corrigieran y sugirieran, compartirlos con mis compañeros de talleres”, relata Gloria.

A través del grupo literario Horizonte de Palabra, considerado su centro de enseñanza, conoció la Red de Escritores y Escritoras Nicaragüenses y se unió a trabajar en conjunto.

Tuvo como profesor a Henry Petrie, a quien le mostró la compilación de sus escritos. Luego de la revisión le notificaron que había posibilidad de que el Foro Nicaragüense de Cultura le publicara su obra gracias a un proyecto para apoyar a jóvenes escritores. A inicios de 2010 le aprobaron el libro que hoy sostiene orgullosa en sus manos.

“Es un gran logro, esto viene como parte de un grupo literario que se ha formado con esfuerzo”. Gloria considera que formar parte de un grupo literario comprende un gran avance debido a que no hay escuelas en las que te formen como escritor. De hecho, como pasos para seguir su sueño era estar pendiente de convocatorias o cursos y así logró entrar al taller de narrativa impartido por Isolda Rodríguez en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica y otro en el Centro Nacional de Escritores con el poeta Anastasio Lobo.

Gloria define su estilo variado. No tiene un eje temático estricto, sino que escribe sobre casi todo lo que vive como mujer. “Mi libro trata sobre la vida urbana de la mujer, la búsqueda de identidad. Son 24 prosemas y 23 minucuentos elaborados en mi transcurso de preparación. Es una muestra de lo que aprendí”.

“Me siento identificada con las temáticas. Es un reflejo de andar por las calles de Nicaragua. Los prosemas van desde el sentimiento profundo de mujer, a temas capitalinos, las andanzas, los enigmas y misterios, humor y llanto, la lucha por los derechos…”.

Para ella el papel de la mujer escritora es elemental, tiene mucho peso exponer sus sentimientos y alzar la voz. “Es también un logro como mujer, porque abrirnos espacios dentro del arte y la cultura. La voz de la mujer no era tomada en cuenta, históricamente ha sido negada pero ahora estamos irrumpiendo en la literatura. Como joven me siento satisfecha. Hay buenas historias que contar, desde el punto de vista de las mujeres que merecen ser leídas y escuchadas”.

Tome nota
La presentación de La Mujer Andante es el próximo 10 de diciembre a las 3 y 30 de la tarde en el colectivo de Mujeres Itza, ubicado del edificio Armando Guido, 3 cuadras abajo y 1/2 al sur.