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Según diversas fuentes en Internet, el verdadero significado de la Navidad se basa en el principio cristiano de la natividad del Niño Jesús. Hay historias que no concuerdan porque en otros sitios, siempre en Internet, podés leer que se desconoce la verdadera fecha de su nacimiento ¿Cuál está en lo cierto y cuál no? Quizás ese sea un misterio que poco importe a estas alturas, pues la Navidad ya se ha convertido en una tradición a la que cada familia o persona le ha puesto su propio sello, todos coincidiendo si, en una cosa que resumida en una palabra sería “compartir”.

Es así como el artista originario de San Juan del Sur, William Calderón la define. “La Navidad, momento para disfrutar de la familia, darle gracias al Universo por todo lo lindo que nos da...”

No muy lejos de su concepto de la Navidad se encuentra el de Luis Pastor González, también artista nacional, sólo que él le agrega el elemento “tradición” y “cultura”.

“La Navidad para mí es la celebración del nacimiento y de la llegada del Niño Jesús a la familia, pero algo importante es que es un tiempo de replantearnos como seres humanos: la unidad, solidaridad y amor para llevar una vida coherente con los principios de Cristo. Trato de no invitar a mi celebración al consumismo, a la superficialidad, a los personajes y elementos que no pertenecen a nuestra raíz cultural y religiosa”.

Siempre en busca del verdadero significado de la Navidad, consultamos dos jóvenes, que aunque no pertenecen al mundo de la farándula, coinciden en algo: en su concepto de la Navidad resumida en “compartir”. Pero su idea de compartir trasciende sus mismas posibilidades.

Cómplices de una misma causa

“Es la oportunidad para regresar un poco de las bendiciones recibidas en el año”, así lo cree William Ramírez, quien desde hace varios años utiliza parte de sus ingresos navideños y parte de sus ahorros del año para regalar.

Para este joven que recién se aventura en el mundo de los negocios, no es fácil encontrar tiempo y dinero para tanta gente que necesita, por lo que este año decidió convocar a sus amigos y motivarlos a involucrarse en la causa.

“No fue fácil”, nos comenta, tuvo que ejercer presión y un poco de chantaje, al final la mayoría cooperó y los 35 niños que alberga “Hogar Casa Cuna Juan Pablo Segundo”, disfrutaron ese noble gesto de compartir la Navidad con ellos.

“Esta vez traté de hacer algo más grande compartiendo esta iniciativa con mis amigos y pues los resultados fueron satisfactorios porque, no sólo compartí mi tiempo y dinero sino que compartir también el tiempo de mis amigos”.

Pero este gesto de buena voluntad ya tiene trayectoria. Inició hace ocho años, como una promesa al Divino Niño en agradecimiento por su primer trabajo. “Yo en mi adolescencia le pedí que él me ayudara y que nunca me dejara sin trabajo y desde entonces, trato de compartir un poco con los niños, es por eso que mi causa son los niños”, expresa Ramírez.

Esta tradición la inició distribuyendo juguetes y comida cada 24 de diciembre. Desafortunadamente no se daba abasto para la cantidad de niños de los semáforos, por lo que terminaba envuelto en desorden. Así que decidió apuntar a un área acorde a sus posibilidades.

Este año contó con menos tiempo y dinero, pero no menos voluntad, es por eso que buscó apoyo en los amigos y así fue como logró darle continuidad a su tradición de Navidad.

“No sólo recolectamos juguetes, sino también caramelos, galletas, pollo, jugos, leche… podría decirse que fue unos 6 mil córdobas en productos, lo que para un grupo de asalariados es mucho”, comenta.

Otro ejemplo de Navidad solidaria es Anielka Estrada, una empleada común de la empresa privada. Ella sin contar con una fortuna propia, logró hacer su gran aporte. Empezó su tradición hace cuatro años. El primer año en complicidad con un par de amigas recogieron dinero y compraron granos básicos que repartieron por los semáforos de Managua.

El segundo año benefició al Hogar Juan Pablo II, con el apoyo de gente que se solidarizó con la causa. Ese año le organizaron una fiesta a los niños, además de contribuir con granos básicos, aportar para la reparación de la lavadora y otras cositas. El año pasado enfocó su esfuerzo en pro de los viejitos de la catedral de Managua, con quienes sus cómplices y ella compartieron un pequeño desayuno.

Este año unió esfuerzos con su mamá, aunque contó con la colaboración de pocos de sus amigos. Aun así lograron compartir sus navidades con padres de familia que tienen a sus hijos hospitalizados en el Hospital Infantil La Mascota y muchos de ellos no podrán pasar con sus familias, ni saben si regresarán con sus hijos a su hogar para recibir el año nuevo.

“Nuestro único interés es el ayudar a las personas más necesitadas, si bien sabemos que hace falta muchos granos más de arena, sabemos que al menos a un grupo de personas le podremos pintar una sonrisa en sus rostros afligidos por el hambre y la preocupación de tener a sus hijos hospitalizados… estoy segura que el año que viene esto será mejor y lo podremos preparar con más tiempo y unir el esfuerzo de más personas para hacer de estos tiempos de Navidad, una época para compartir”, dijo.

En estas anécdotas encontramos lo que andábamos buscando, y es el verdadero significado de la Navidad. Iniciamos con dos conceptos simples. “El de compartir en familia y el de rescatar nuestras tradiciones”. Para quienes odian la Navidad este podría ser la principal razón, pues la soledad no les permite ver más allá de sus narices. El verdadero significado de la Navidad va a depender de cuánto estés dispuesto a dar y a compartir.