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El programa musical radial “La Onda Funk” que apareció en las ondas hertzianas hace nueve años, conducido por Roberto “Tito” Alegría y Xavier Castro reaparecerá el domingo 23 de enero por Joya FM de 2 a 4 de la tarde.

Ese programa salió al aire por primera vez en Omega Clásica, 100.7 donde estuvo al aire dos años para después pasar a Magic en la 102.7 F.M. Ahora en su nueva temporada aparecerá en la frecuencia 103.9 FM.

“La Onda Funk” abarca desde el nacimiento de nuevos sonidos, la invasión de los años 60 con bandas como Bugaloo, Jert, Funky, la combinación de jazz, el rock n’ roll, disco, hasta nuestros días, incluyendo la llamada “invasión británica”.

Así que los oyentes de Joya FM volverán a tener música de los Beatles, Sangre, Sudor y Lágrimas; Pink Floyd, Jimmy Hendrix, Rolling Stones, The Doors, The Creedence Clearwater Revival, Grand Funk Railroad, Emerson Like & Palmers, Deep Purple, Steppenwolf y otros grupos del rock clásico.

Alegría al conversar con EL NUEVO DIARIO dijo que en esta nueva temporada tiene previsto difundir grabaciones en vivo de grupos musicales actuales como Llama Viva, La Calle, La Pared, entre otros y dárselos a conocer a los oyentes en la nueva etapa que abre el programa. “La Onda Funk” llevaba cuatro meses de estar fuera del aire.

Es posible que Alegría también ofrezca en algunas de sus audiciones temas musicales de aquellos grupos de rock nicaragüense que no existen como Los Rockets, Poder del Alma, Cerebro, Bwana, entre otros.

A nivel de adelanto dijo que en su repertorio tiene dos grabaciones realizadas en 1968 cuando en el teatro González tocaron en los famosos “mano a mano” los Rockets de Ricardo Palma y los Hellions que tenían como líder a Roberto “Trapito” Montalván.

Dijo que a pesar de la tecnología musical de esa época no tenía la sonoridad que ahora poseen los instrumentos musicales y amplificadores, las grabaciones se escuchan bien, quizás hasta mejor del sonido que tuvieron los Beatles cuando se presentaron por primera vez en los Estados Unidos en un estadio donde lo que más se escucha son los gritos del público y no las ondas musicales del cuarteto de Liverpool.