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Ayer  domingo 30 de enero Los Beatles cumplieron 42 años que se les ocurrió ofrecer un concierto gratuito en la azotea de los estudios Apple Records, ubicado en el número 3 de Saville Row en Londres, espectáculo que la Policía londinense no lo pudo evitar.


Fue el último concierto en donde el grupo de Liverpool se despidió dejando boquiabiertos en sus ventanas a los vecinos más cercanos al estudio, así como a los transeúntes, tanto los que se movilizaban a pie, en automóviles y autobuses del servicio público que pasaron por el lugar.


Cuentan historiadores, especialmente los que se han dedicado a investigar la vida del grupo musical que revolucionó la música en el planeta, que la idea de tocar en el tejado --que hizo enloquecer a medio Londres--, surgió como parte del proyecto de grabación del disco ‘Let It Be’ (1970), en el que la banda quería filmar el proceso creativo para elaborar un documental y culminar con una actuación en vivo.


Tras varios proyectos infructuosos, Los Beatles, que llevaban años sin salir de gira y se hallaban inmersos en agrias disputas personales, acordaron tocar en el tejado de Apple Records. Se  presentaron en la terraza acompañados del teclista Billy Preston, ya fallecido.


 Fueron 42 minutos de puro rock, interrumpido por agentes de Scotland Yard, que subieron a la azotea y ordenaron detener el concierto, mientras el caos se apoderaba de Saville Row.


“Si me decepcionó la Policía con algo, fue el que no nos arrestara, hubiera sido genial terminar el concierto en la azotea con un titular “Los Beatles acaban concierto en la cárcel, bromearía más tarde Ringo Starr”.


En esa presentación al aire libre Los Beatles tocaron cinco canciones: ‘Get Back’ (tres veces), ‘Dont Let Me Down (dos veces)’, “I’ve Got A Feeling” (dos veces), “One After 909” y “Dig A Pony”.


Asimismo, el cuarteto interpretó una breve versión del Himno Nacional británico, el ‘”God Save The Queen’, y un corto ensayo de ‘I Want You (She’s So Heavy)’.


Muchas imágenes del “concierto en la azotea” se inmortalizaron en la película ‘Let It Be’, que se estrenó el 13 de mayo de 1970 y acabó ganando un Óscar, aunque la separación de Los Beatles era una realidad.


Para el recuerdo quedaba la célebre e irónica frase con la que John Lennon se había despedido aquel frío 30 de enero de 1969 en la terraza del número 3 de Saville Row: “Me gustaría decir ‘gracias’ en nombre del grupo y espero que hayamos superado la audición”.