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Dicen que la esencia no viene en barriles y este joven aunque aparenta pasividad es todo un volcán en erupción. Él es el responsable de las nuevas coreografías de las Chicas Latinas, agrupación femenina pionera en su ramo que este año cambió de imagen y de pasos.


Parte del crédito de ese cambio es de Oscar Arnulfo Angulo Sorto, de 30 años, originario de San Salvador, El Salvador, quien desde diciembre del año pasado se encuentra en Nicaragua renovando el repertorio de pasos y selecciones musicales de las chicas.


Pero esta experiencia es sólo parte de su currículo, mismo que empezó a engrosar hace 15 años, cuando en medio de una crisis de coreógrafos en la banda de su colegio, vio la oportunidad de descubrir su talento en este arte. De allí las ofertas cayeron como premio a su esfuerzo, hasta que poco a poco fue haciendo carrera y evolucionando.


Se considera un coreógrafo autodidacta, quien ha aprovechado el conocimiento de amigos para pulir ese don “divino” a través de talleres y multimedia.
En su natal país dirige a tres grupos, uno compuesto por niñas a quienes ha convertido en las mejores a nivel intercolegial. Como bailarín forma parte de un team de varones.


En Nicaragua las Chicas Latinas dan fe de su trabajo. Ellas ya andan bailando las coreografías que él les ha montado y han recibido del público el beneplácito de ese trabajo.


El toque que Oscar Sorto ha impreso en el staff de estas chicas, lo define como una combinación de actitud que va entre fuerza y agresividad en los movimientos, sin perder el estilo sensual que caracteriza a una chica.


“Me gusta que las señoritas se vean agresivas, fuertes, sin perder sensualidad. Que muevan el cabello, muestren fuerza y sutileza”, describe Sorto, quien siente que las chicas han recibido bien los cambios y se han apropiado de su estilo, sin problema, auque confiesa que las primeras semanas no se podían levantar de su cama por las ligaduras.


En materia de agrupaciones de bailarines de espectáculos y música moderna, siente que Nicaragua está empezando a evolucionar. “Cada vez surgen nuevos grupos”, mencionó, aunque en comparación al resto de países de Centroamérica es un terreno que empieza a tener importancia y a ocupar un lugar como lo tiene el folclore, el ballet y otros bailes etiquetados dentro de las ramas del arte.
Este tipo de agrupaciones también merecen ser reconocidas con la misma etiqueta, explica el nativo de “El Pulgarcito de Centroamérica”.


Además de entrenar a las Chicas Latinas, Sorto también se está encargando de impartir el taller de preselección del escuadrón teenager de esta agrupación.
Como consejo para quienes quieren incursionar en este mundo del ritmo y sabor recomienda sumergirse con pasión, sin límite de tiempo y entrega total. “Cuando uno enseña, uno crece más” concluyó.