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La presentación del cantautor cubano Silvio Rodríguez en Nicaragua fue muy esperada, hace 25 años que el icono de la canción latinoamericana no pisaba nuestra tierra y el público nicaragüense no perdió oportunidad para demostrarle su admiración y respeto.

Arriba del escenario, la mejor forma de comunicación de Silvio con su público fueron sus canciones. Cuando hacía comentario alguno era en referencia a la historia de la canción o bien a los personajes a quienes iba dedicada.

Uno de esos temas con que se emocionó el público fue el que dedicó a los cinco cubanos encarcelados en Estados Unidos por oponerse al terrorismo. Los cinco estaban entre 10 inmigrantes cubanos arrestados en septiembre de 1998 y acusados de ser parte de un grupo de espías llamado Red de la Avispa. En junio de 2001, un jurado federal en Miami los condenó. No había cubano-americanos en el jurado.

Silvio citó unas palabras del actor y activista social de Estados Unidos, Danny Glover relacionadas con esta temática. Seguido interpretó un tema dedicado a ellos titulado “Dulce abismo”. “A ellos les gusta mucho”, expresó.

Inmediatamente dio paso a líricas solicitadas como “Ojalá”, “La gaviota”, “Canto arena”, por ejemplo, pero se dispensó por no poder entonar “Canción urgente para Nicaragua”, afirmando que esa pieza forma parte de una etapa pasada, “discúlpenme, pero ésa es una canción que forma parte de un pasado que no viene al caso”, dijo.

El público entusiasmado respondía con fervor a las tonadas de Rodríguez gritando “Viva Cuba”, “Viva Fidel”, “Vivan los cinco” y hasta citaron la vieja consigna “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”


Productor: “Las cosas se planearon muy bien”

Crisian Chavarría, de la empresa Dolphin Producciones, platicó con EL NUEVO DIARIO para aclarar algunos puntos que en la noche del concierto, el pasado domingo en el Centro de Entretenimiento del Pharahos Casino, opacaron el momento.

Sobre el ingreso al lugar, previsto a partir de las cuatro de la tarde, dijo: “Estábamos listos para el ingreso, pero debíamos esperar la autorización de la DGI y hasta que ellos estén presentes, ningún productor de conciertos puede arrancar”.

“Y fue hasta las cinco de la tarde que pudimos abrir, cuando los representantes de la DGI estaban presentes”, aseguró Chavarría.

Imperó la impuntualidad
Por otra parte, el tiquete citó al público al concierto a las siete de la noche y media hora después arrancó el Dúo Guardabarranco. “Se tenía previsto que a las ocho de la noche Silvio empezara con su show, pero dadas las circunstancias, tratamos de convencer al cantante para que arrancara entre las 9 ó 9:30 de la noche para dar chance a que ingresara todo el público faltante”, manifestó Chavarría.

Reveló que en ese momento el productor de Rodríguez alegó que su equipo, refiriéndose al cantante cubano y sus acompañantes; tienen disposiciones técnicas y que una de ellas es la puntualidad. “Nos dio media hora para corregir el acceso al local y a las 8 y 30 en punto él se destinó a cantar”.

Igualmente la Productora pide disculpas “a la gente que tardó para entrar, pues todo estaba planeado para que el concierto quedara muy bien. Estoy conciente de que hubo fallas técnicas, pero por mucho que les pedimos que se encarrilaran, que nos ayudaran, que se acomodaran; más bien se amontonaron y eso impidió agilizar las cosas”, argumentó.

“Cuando escucharon a Guardabarranco, la gente se empezó a sofocar y peor cuando Silvio entró en escena”, dijo Chavarría, tras lamentar que “hay cosas que se salen de las manos y la desesperación fue una de ellas”, finalizó.

Pero algo no podemos contradecir, y es que el trovador de todos los tiempos dejó satisfechos a sus miles de seguidores nicaragüenses, pues en dos ocasiones retornó al escenario para complacer al público y dejar así una indeleble huella en el corazón de los nicaragüenses.